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Acciones sencillas que puede hacer para prevenir la humedad en su hotel

Se sabe que uno de los problemas más recurrentes en los hoteles, sobre todo aquellos que reducen su personal durante la temporada baja, es la humedad. No solo nos perjudica en términos edilicios, sino que además es un factor que impide la utilización de esas habitaciones, con la consecuente pérdida de ganancias. Sin embargo, y a pesar de constituir un problema serio, hay acciones bastante sencillas que usted puede tomar para solucionarlo, aun cuando ya se hayan manifestado sus síntomas.

Una reforma eficaz y fácil podría ser la utilización de placas antihumedad. Este tipo de productos, una vez instalados, impiden que ingrese la humedad del exterior, y en consecuencia que se generen esas detestables manchas en las paredes. También poseen otras propiedades que vale la pena mencionar, como su funcionalidad como aislante término, motivo por el cual conservan mucho mejor la temperatura del ambiente, algo importante cuando pensamos en su próxima factura de luz.

Si la humedad ya se ha manifestado en sus paredes y techos, naturalmente, habrá que hacer los arreglos que sean correspondientes, comenzando por encontrar la fuente desde donde se filtra la humedad, hasta la reparación exterior e interior de sus paredes. En este sentido no se deben dejar pasar por alto los primeros signos de humedad, ya que luego será mucho más difícil erradicarla.

Dependiendo de la región en la que se encuentre su hotel, el precio de placas antihumedad puede variar, pero en líneas generales hablamos aquí de un producto que realmente nos permite ahorrar mucho dinero en futuras reparaciones, de modo tal que se trata de una de las decisiones más inteligentes que su hotel puede tomar en la actualidad respecto del tema de la humedad.

Otra acción importante, sobre todo para los hoteles en lugares poco transitados durante la temporada baja, es mantener las habitaciones bien ventiladas. La limpieza es importante, desde luego, pero de nada sirve si no viene acompañada de esta pequeña pero decisiva acción que nos puede evitar muchos sobresaltos desagradables más adelante.

Así como toda persona de cierta edad necesita hacerse un chequeo anual para verificar que todo ande normalmente con su salud, un hotel que, en términos edilicios, está en la tercera edad, también requiere del mismo nivel de minuciosidad en su análisis antes de que comience la temporada alta.

Seguramente usted cuenta con algún profesional de confianza que chequee sus instalaciones eléctricas, calefacción, y todos esos aspectos fundamentales para el normal funcionamiento del hotel. Asegúrese de que ese chequeo también se traslade a las paredes exteriores, los tanques de agua, y sus terrazas y techos. De esa forma se podrán detectar los signos más evidentes de que tiene, o tendrá, un problema de humedad.

Los sitios más golpeados por el tema de la humedad ya saben cómo trabajar responsablemente para evitarla, pero a veces el tema puede quedar en un segundo o tercer plano, en especial en estos tiempos en donde el sector no está atravesando su mejor momento. Por eso mismo, ocúpese de la humedad sin demoras. Perder un posible huésped como causa de este problema es algo que no podemos darnos el lujo de padecer.

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