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Un nicho turístico que crece: el buscador de la belleza plena

Pasear y recorrer diferentes paisajes y opciones culturales es para muchas personas algo más que una actividad relacionada con el ocio o el entretenimiento, es también una forma de vida. A nivel mundial se trata de una industria inmensa, incluso más poderosa y de mayor crecimiento que lal petrolera o la automotriz, según números de la Organización Mundial del Turismo.

 

Un fenómeno tan amplio y diverso no puede entonces delimitarse en el simple paseo o en un viaje de negocios, debemos pensarlo como una actividad profundamente humana, y tener en mente sus motivaciones e intenciones.

 

Conocer lugares, apreciar paisajes y monumentos históricos suelen ser algunos de los intereses presentes en todos los viajes, independientemente del destino. Pero también y fundamentalmente viajar y encontrarse con diferentes costumbres, hábitos y culturas forman parte sin duda de una de las motivaciones más viscerales, sobre todo en los viajes turísticos.

 

Es en definitiva un encuentro con el otro, y en ese intercambio lo que buscamos es volver a preguntarnos por nosotros mismos, por nuestras propias costumbres, gustos y hábitos. Es sin duda para mucha gente la oportunidad de renovar e incorporar experiencias nuevas a la propia vida.

 

Este tipo de target es el que apunta una nueva propuesta turística pensanda en la atención más personalizada de cada viajante. Ofreciendo una alternativa que tiene a la belleza como centro del viaje.

 

Esto supone un plan integral, que incluye tanto una propuesta hacia el interior como hacia el exterior de la persona. El primer aspecto está relacionado con lo que apuntábamos en los párrafos previos, sobre la oportunidad de tomar contacto con otras experiencias y saberes. Así,los recorridos que permiten a los viajeros experimentar otras vivencias en forma directa son los más elegidos.

 

Por ejemplo, formar parte de ritos o ceremonias de otras culturas o sociedades o conversar con los protagonistas que practican algún ritual o mientras están haciendo una determinada artesanía. Ser parte de estos entornos en forma presencial es sin duda la mejor forma de aprender de ellos.

 

En segundo lugar, una tendencia que complementa este tipo de viajes, es la de la renovación estética física. En este caso, los sitios elegidos involucran a consultorios o centros de estética especializados, que brindan opciones y tratamientos de belleza y resultan el complemento ideal para el turista que hace de lo bello su gran motivación de viaje.

 

Viajar es siempre una oportunidad para hacer una pausa en las actividades y responsabilidades diarias, tomar distancia de la rutina y tener nuevas perspectivas para la toma de decisiones. Recorrer lugares y cambiar de ambiente ayuda a reducir el stress y la ansiedad y permite volver con nuevas perspectivas a la rutina.

 

Estar en un lugar diferente dispara sensaciones nuevas y deja atrás situaciones que quizá no fueron positivas. Es una oportunidad para hacer cosas diferentes e incluso animarse a realizar nuevas experiencias o actividades que no se habían contemplado con anterioridad.

Y así, de este tipo de emociones surgen nuevos pensamientos y actitudes frente a viejos problemas. En este sentido existen muchos tratamientos procedimientos que no requieren internación que son elegidos por este grupo de turistas, como procedimientos de plasma rico en plaquetas, botox, peeling y otro tipo de intervenciones que solo requieren un tiempo relativamente corto para ser aplicados.

 

En definitiva vale la pena detenerse a conocer y explorar más acerca de estos hombres y mujeres que tiene entre sus principales motivadores de un viaje el propio bienestar integral (físico y emocional) para ofrecer nuevas propuestas en su recorrido.

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